¿Todos los productos son vendibles?

Todo emprendedor tiene un sueño y desea hacerlo realidad. Pero la experiencia nos muestra que no basta sólo con una buena idea. No todo lo que se fabrica u ofrece encuentra la aceptación de aquellos a quienes se destina. Por eso, es fundamental que el foco esté siempre puesto en el potencial cliente, sus necesidades o sus deseos.

Algunas ideas que hay que tener en cuenta a la hora de lanzar un producto al mercado.
Testear el producto: para que el testeo resulte efectivo, debemos realizarlo de manera objetiva. Sólo así, la información obtenida reflejará las necesidades y los deseos del potencial consumidor, y será de mucha ayuda. Gracias a ella, se podrán realizar correcciones y mejoras antes de hacer una producción mayor o un lanzamiento masivo.
Detectar las verdaderas necesidades de los clientes: aprendiendo a distinguir entre meras excusas para no comprar y las verdaderas objeciones al producto. El mejor vendedor no es el que mejor habla, sino el que mejor escucha.
Conocer las razones de compra de nuestros clientes: de una venta que no se concreta, puede aprenderse mucho. Lo peor que le puede pasar a un vendedor no es no vender, sino desconocer por qué no vendió.
No asustarse de la competencia: muchos emprendedores se quejan de la existencia de competidores, sin considerar que ellos mismos son competidores para los demás fabricantes o vendedores de servicios. El miedo a la competencia no debe provocar paralización, sino ser un estímulo para la venta.
¿Cuál es el mejor nombre para mi empresa?

El producto está testeado, conocemos las necesidades y razones de compra de los futuros clientes, y ya hicimos un análisis de la competencia… Es el momento de dar a conocer nuestro emprendimiento. ¿Cuál es el mejor nombre? ¿Cómo diferenciarlo del resto y hacerlo atractivo?

En la actualidad, los productos y servicios tienden a parecerse. La comunicación es lo que marca la diferencia y distingue un emprendimiento de otros. A la hora de buscar un nombre tengamos en cuenta:
Brevedad
Eufonía, que suene bien
Pronunciabilidad
Recordación
Sugestión
Y al elegirlo podemos
Utilizar nombre y apellido
Usar una denominación de fantasía vinculada con la actividad
Emplear una denominación de fantasía desvinculada de la actividad
Con nombre y apellido
Los apellidos con exceso de consonantes son poco recordables. Conviene simplificarlos o pasarlos a su versión fonética.
Los apellidos extensos son difíciles de memorizar. Es perfectamente lícito acortarlos.
No es preciso usar más de un nombre de pila. Los nombres compuestos también son prescindibles.
Sin embargo, hay que advertir que los profesionales con título habilitante no pueden emplear otros nombres y apellidos que los propios.
Denominación de fantasía vinculada con la actividad

Este tipo de denominación ayuda a la recordación. Así, una empresa que fabrica velas para barcos será más recordada si adopta el nombre “Velas Barlovento” o algo similar. O recurrir al juego de palabras, como en las pizzerías “Pizza Pisuela” o “Torre de Pizza”.

A veces, la vinculación es tangencial. Esto sucede, por ejemplo, con la cadena de tiendas “Como quieres que te quiera”, con una sutil referencia al mundo femenino.
Denominación de fantasía no vinculada con la actividad

Es el camino menos habitual y se lo recorre empleando palabras inventadas como Attims, Clayren o siglas. Se las desaconseja ya que son difíciles de recordar. Cuando se emplee un nombre y apellido o una denominación no vinculada con la actividad, es preciso colocar en las piezas de comunicación la definición de la actividad.
Es importante que sea:
Breve
Comprensible para todos
  Lo más específica posible

Comunicar mi PyMe, ¿es rentable?

Si una PyMe empieza a dar a conocer su cultura, sus valores, su misión y sus acciones, desde sus primeros inicios, comenzarán a engranarse las ruedas de crecimiento necesarias para ganar terreno en todos sus ámbitos de interés.

Si se considera la comunicación corporativa como una herramienta esencial de crecimiento a largo plazo, el crecimiento rentable de una pequeña y mediana empresa es sólo una cuestión de tiempo.

Una PyMe en crecimiento es una fuente inagotable de recursos que pueden ser aprovechados desde los primeros momentos. Cuanto antes sean tenidos en cuenta, más rendimiento darán en el futuro.

Uno de esos recursos, el que ayudará a desarrollar y potenciar el buen funcionamiento de toda la estructura organizacional, es la comunicación corporativa. Pero la comunicación corporativa, ya sea interna o externa será funcional siempre y cuando sea considerada como una herramienta funcional e integral que dará sus frutos a largo plazo como fuente regeneradora de imagen positiva.

La comunicación debe acompañar a las pequeñas y medianas empresas en todas sus etapas de crecimiento. De esta forma se consolida la marca a largo plazo y al mismo tiempo, se asegura una buena capitalización de la imagen como elemento reafirmante de esa marca.

Si una PyMe empieza a dar a conocer su cultura, sus valores, su misión y sus acciones, desde sus primeros inicios, comenzarán a engranarse las ruedas de crecimiento necesarias para ganar terreno en todos sus ámbitos de interés, permitiéndole convertirse en lo que toda PyMe busca a largo plazo, una gran empresa.

Fuente: Emprendedores.News

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Última actualización: Miércoles, 9 de Julio de 2008